Otras adicciones: alcohol, compras y redes sociales

Las adicciones no se limitan al juego. Alcohol, sustancias, internet o el trabajo pueden generar dependencias con un impacto igualmente profundo en la vida de una persona y su entorno, aunque suelan pasar más desapercibidas al no dejar un rastro tan visible como el económico. Precisamente por eso, muchas familias tardan más en identificarlas como un problema real.

6,0 % Consumo de riesgo de alcohol
15,3 % Uso problemático de redes, 14-18 años
3,6 % De los tratamientos, compra compulsiva

Datos de la encuesta EDADES y del informe de adicciones comportamentales del Plan Nacional sobre Drogas. La compra compulsiva no tiene aún cifra oficial de prevalencia en España, pero afecta notablemente más a mujeres entre quienes buscan tratamiento.

Mujer escribiendo en un diario en un ambiente cálido y acogedor, símbolo de reconstruir el equilibrio diario

"El médico debe transmitir que las adicciones son una enfermedad."

Francisco Pascual, presidente de Socidrogalcohol

"La adicción tiene una gran función, que es anestesiar nuestra realidad."

Manuel Mingorance, director-presidente de Proyecto Hombre Granada

1. El patrón común

El objeto de la adicción cambia —alcohol, redes sociales, compras—, pero el mecanismo de fondo es muy similar en la mayoría de los casos: pérdida de control y un alivio momentáneo seguido de malestar.

Reconocerlo como un patrón, y no como una simple cuestión de fuerza de voluntad, suele ser el primer paso real hacia el cambio, tal y como explican las guías reunidas más abajo.

2. Cómo se organiza el tratamiento en España

En España, el tratamiento público de las adicciones comportamentales se organiza por comunidades autónomas, coordinadas a nivel nacional por el Plan Nacional sobre Drogas del Ministerio de Sanidad.

Los recursos disponibles —centros de día, terapia grupal, seguimiento ambulatorio— varían según el lugar de residencia; el primer paso suele ser el centro de salud o un Centro de Atención a las Adicciones (CAD), incluso sin un diagnóstico previo.

Reconocer que se necesita ese tratamiento profesional —y no intentar resolverlo únicamente con fuerza de voluntad— suele ser, precisamente, el paso más difícil de dar para la mayoría de las personas.

Ninguna de estas adicciones desaparece de un día para otro, pero todas responden bien a un tratamiento estructurado y sostenido a lo largo del tiempo, con el mismo rigor clínico que cualquier otra condición de salud crónica.

Preguntas frecuentes

¿Todas estas adicciones se tratan de la misma forma?

El enfoque varía según el caso, pero comparten una base común: entender el patrón de fondo y buscar apoyo profesional en lugar de intentar resolverlo únicamente con fuerza de voluntad.

¿Puedo tener más de una de estas adicciones a la vez?

Sí, es más frecuente de lo que parece. Por eso muchos tratamientos revisan varias áreas a la vez en lugar de tratar cada una por separado.

¿Cómo sé si lo mío es una adicción o solo un mal hábito?

La diferencia principal está en la pérdida de control y en las consecuencias que genera, no en la frecuencia. Las guías de esta sección detallan las señales específicas de cada caso.

¿Necesito ir a un centro especializado desde el principio?

No siempre. El centro de salud de tu zona puede ser el primer contacto y, desde ahí, derivarte al recurso más adecuado según tu situación.